Los Nietos y el papel de los Abuelos

Hoy, más que nunca antes, los abuelos están asumiendo el rol de padres de los hijos de sus hijos. 
Si usted es un abuelo que recientemente tomó sobre sí esta responsabilidad, o si está considerando criar a su nieto o nietos, Usted no está solo. Cuando circunstancias imprevistas les impiden a los padres cumplir con sus deberes paternos, los abuelos suelen tomar la tarea de criar a sus nietos
La mayoría de los abuelos asume la responsabilidad de hacer de padres de sus nietos en un periodo de sus vidas que está típicamente reservado para el retiro, dejando atrás sus sueños de jugar y de visitar por recreación. Estos abuelos precisan apoyo y acceso a recursos que los ayuden a sobrellevar las cuestiones de paternidad que surgen de su particular situación. También necesitan cuidar su propia salud y bienestar, para poder cumplir los desafíos y las demandas del ser padres.

Un peligro siempre al acecho es el de querer contentar, en todo, los gustos de los nietos. A veces los padres son demasiado generosos y esa generosidad hace mal a los hijos. La dificultad puede proceder, en muchas ocasiones, de una falsa compasión: el buen deseo de que los nietos no sufran la escasez que quizá nosotros mismos conocimos cuando teníamos su edad. Dejarse llevar por este sentimiento puede resultar muy nocivo para el futuro de los nietos. Acostumbrados a que los padres o abuelos satisfagan todos sus deseos, sin ningún mérito por su parte, los nietos podrían adquirir una mentalidad materialista y comodona,  que no les ayudaría en su trato con los demás. 

Hay que destacar que los abuelos contamos con algo, con que no cuentan nuestros hijos casados, y es la experiencia de haber sido padres, de haber completado el ciclo de la crianza y educación de nuestros hijos. Por ello podemos aportar a la formación de los nietos nuestras vivencias de padres que ya tuvieron que enfrentarse a retos y resolver problemas para educar a sus hijos. Es la experiencia de nuestra trayectoria personal, algo por lo que hemos pasado y que, si sabemos trasmitir, ayudará mucho a nuestros hijos, ahora padres, a educar a nuestros nietos.

Los abuelos debemos ser conscientes de la importancia de nuestra labor en la familia al ejercer una función complementaria en la educación de los nietos, que supone también una continuidad en la educación de nuestros hijos casados y que nos mejora también a nosotros como personas. Ahora bien no podemos olvidar nunca que los padres son los primeros educadores de sus hijos