SEXUALIDAD en los MAYORES


Hay quien piensa que con la edad desaparece el deseo sexual. 


Nada más lejos de la realidad. Disminuye la frecuencia de las relaciones sexuales, pero los deseos, los sueños, las fantasías… se mantienen intactas.

Las personas mayores son capaces de sentir placer como las personas de otras edades, sobre todo, si se sienten amadas. Necesitan mayor tiempo de caricias, explorar nuevos lugares…

Pareciera que no queda mucho espacio para ejercer plenamente una sexualidad en los años de la madurez, ni siquiera hablar del tema.

La sociedad tiene un prejuicio sobre esto, algo absurdo ya que todos pasaremos por esa etapa y querremos disfrutarla tanto como las anteriores , o incluso más, ya que es la última. Pasada cierta edad, los viejos pierden el derecho a tener sexualidad considerándoles unos depravados (existencia de viejo=enfermo).

Es una triste complicidad cuando los años de la vejez se llenan de nada, de nulas oportunidades de trabajo, míseras pensiones, exclusión, crítica en lo sexual y burla casi siempre…

Habría que reconocer el placer de un cortejo, el erotismo que hay en el contacto de una piel ajena que nos hace sentir la propia, el gusto de sumergirse en la mirada de alguien. Eso también es sexualidad. Es inobjetivable la disociación que existe entre una mente activa prisionera de un cuerpo que ya no es el de décadas atrás.

Tal vez sea el momento de reivindicar y respetar una sexualidad que ahí está. Que existe.