Las PENSIONES en la edad de JUBILACION


Hoy nos preguntamos: ¿Es sostenible el actual sistema de pensiones? Muchos expertos opinan que llegará un momento en el que no, por el creciente envejecimiento de la población y la mayor esperanza de vida, unida al hecho de que cada vez las nuevas generaciones se incorporan más tarde al mundo laboral.

Ante esta desesperanzadora posibilidad, invertir en un plan de pensiones es una manera de asegurarse unos ingresos de por vida para nosotros o nuestro cónyuge o descendientes en caso de quedar en situación de invalidez o dependencia. 

Un plan de pensiones es por lo tanto una previsión social complementaria y voluntaria. Se trata de un ahorro a medio y largo plazo que servirá como complemento a las prestaciones de la Seguridad Social.

La Seguridad Social ofrece ya un conjunto de medidas para prever, reparar o superar determinadas situaciones de necesidad como la jubilación.

El préstamo por jubilación cubre la pérdida de ingresos que sufre una persona cuando su edad le obliga a cesar el trabajo y poner fín a su vida laboral. Las últimas reformas legislativas suponen algunos cambios para los jubilados: El trabajador deberá acreditar por lo menos 15 años efectivos de cotización para tener derecho a una pensión y suben las pensiones más bajas (las de las prestaciones mínimas)... Pero aún así, conviene que a partir de los 40 años nos planteemos comenzar un plan de pensiones. Cuanto antes comencemos a invertir, podremos aprovechar el alto potencial de revalorización de la bolsa sin asumir grandes riesgos, comenzando a acumular rentabilidad antes y durante más tiempo de nuestro plan de pensiones.

Los hay de 3 tipos:

Planes de beneficio definido: Define un beneficio sobre la edad de jubilación del mismo mediante una fórmula en la que intervienen el salario del empleado, sus años de servicio, la edad de jubilación, y otros factores.

Planes de contribución definida: La contribución está definida pero el beneficio se desconoce ya que el riesgo de inversión y el premio los toma cada individuo. Así por ejemplo, a la hora de jubilarse, el empleado dispone de una cuenta que puede utilizar para comprar una pensión o retirar esos fondos para sus necesidades financieras.

Planes de beneficio mixto: Combina aspectos de los 2 anteriores.

Elige el plan que más se adapte a tus necesidades y para ello, conviene que tengas en cuenta:

- La edad: un plan de pensiones es un producto de ahorro asiesque a partir de los 40 años, debemos contemplar la posibilidad. 

- El tipo de plan que queremos y cómo será la cuota (mensual, trimestral, anual...) o si haremos aportaciones únicas. 

- Toda rentabilidad supone adquirir unos riesgos, y adeás, todos los planes de pensiones tienen unas comisiones 

- No recuperaremos el dinero invertido hasta nuestra jubilación, salvo excepciones muy concretas. Cuando llegue el momento podremos recuperarlo en cuotas o en un solo pago.

Empieza a mirar cuanto antes por tu futuro y acabarás agradeciéndotelo.